LA FUENTE
Podemos conseguir que el agua fluya continuamente sin necesidad de impulsarla mediante ningún motor, aprovechando el efecto que produce el aumento de la presión en un recipiente.
Los recipientes conectaos mediante tubos de plástico deben quedar herméticamente cerrados. Al aumentar la cantidad de agua en un recipiente cerrado, aumenta la presión del aire contenido en dicho recipiente. Este aumento de presión impulsa el agua de otro recipiente conectado a él hasta que ésta sale por la fuente.
El experimento pone de manifiesto que los gases son fluidos compresibles, mientras que los líquidos son fluidos incompresibles (no cambia su volumen al modificar la presión)
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